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martes, agosto 13, 2019

Estoy seca...



                                                      Imagen sacada de Internet





“Estoy seca. No siento ni padezco. Mi cara se desdibuja por momentos. Quizás sea por tanta presión".

A veces no recordaba sus pasos. Y caminaba a la espera de algo importante. Algo que le devolviese la alegría de vivir. Echaba en falta aquel horizonte encarnado donde la vida ponía su pijama y se acostaba soñando encima de las nubes sonrosadas. O aquellos álamos tarareando una nana cuando pasaba cerca de ellos. También el aroma a café recién hecho con tostadas de arándanos. ...Sabría descifrar de nuevo los códigos de la risa o los besos depositados en una mejilla aterciopelada?
Quizás nunca lo sabría.
“Hace calor, no puedo pensar con tanta calor. Me escuecen los pies. Se me agrietan los labios. Y este olor penetrante del azufre”.


 

martes, julio 16, 2019

No quería morder la manzana






                                                         Ilustración Nicoletta Ceccoli






No quería morder la manzana. Sólo de imaginármela mi boca comenzaba a salivar abundantemente. Sabía el final del cuento. Y aún así cada día estaba más tentada de probar su carne blanca. Imaginaba el estallido que se produciría en mis dientes al morderla, la frescura  con que su jugo se deslizaría garganta abajo, cosquilleándome en el estómago. Tendría que buscar una nueva excusa para no caer en la tentación.
Saldría al bosque como cada mañana. Recolectaría setas. Obviaría la manzana que cada día me ofrecía la  malvada bruja. Olvidaría  también que hoy su cuerpo era masculino y fuerte, vigoroso, de ojos grandes y sonrisa embaucadora. Aunque quizá- solamente  por esta vez- podría darle un pequeño mordisco.  Y quizás mi cuerpo comenzaría a girar endemoniadamente, convirtiéndome en la portadora de manzanas silvestres. Y tal vez, él no se podría contener y mordería la fruta madura.  Justo en aquel momento donde su cuerpo estallaría en mil pedazos cubriéndome la cara de plumas y ceniza.